Cómo encontrar tu estilo

Cuál es tu estilo? Podrías definirlo? Quisieras lograrlo de una vez por todas? Quisieras saber qué te favorece y qué no, para no seguir comprando por comprar y gastar innecesariamente? 

Quizá esta nota te pueda ayudar.


En primer lugar, es importante que te plantees qué imagen querés proyectar. Sí, cómo te gustaría lucir? Sofisticada, despreocupada, sexy, femenina, delicada o canchera? Cómo querés que te vean los demás? Como una mujer de carácter, seria y responsable o amigable y simpática?  Tomarte un tiempo para analizar estos aspectos es fundamental para empezar a encontrar un estilo propio.

En segundo lugar, debés conocer tu cuerpo. Saber qué te favorece y qué no, no es un dato menor. Todos tenemos defectos y virtudes, enfocáte en descubrir los tuyos. Tratá de ser objetiva, pero condescendiente a la vez. Solemos ser muy crueles con nosotras mismas! 

El paso siguiente es identificar tu silueta y vestirte en consecuencia. Te acordás de los distintos tipos de cuerpos? Los repasamos? 
  • Triángulo o pera: hombros pequeños y anchas caderas. Usá tonos oscuros y prendas con buena caída en la zona inferior.
  • Reloj de arena: caderas y busto proporcionados; cintura bien marcada. Buscá siempre el equilibrio entre las prendas superiores e inferiores y, sobre todo, destacá tu cintura.
  • Triángulo invertido: hombros anchos, mucho busto y caderas pequeñas. Usá colores oscuros en la parte superior, evitá remeras y suéteres de cuello redondo cerrado y poleras. Optá por el escotes V y U y elegí prendas que aporten volumen en la zona de las caderas.
  • Ovalado: hombros y caderas en la misma línea, cintura poco definida y abdomen prominente (tipo de silueta común entre la gente que ha bajado mucho de peso). Usá prendas con escotes profundos y en V, para disimular tu parte central, polleras rectas hasta la rodilla y blusas con mangas tres cuartos para ocultar la parte más gruesa de tus brazos.
Lo importante es que logres conocerte y aceptarte. sólo así podrás resaltar tus fortalezas y disimular el resto. Si tenés lindas piernas, ¡mostrálas!; si sentís que lo tuyo es el escote, ¡lucílo!, pero no te escondas!

Luego, buscá y elegí un tipo de prenda que te quede mejor como base de tu estilo. Pensá, cuál es tu prenda preferida?, qué te sienta mejor, un vestido, un pantalón? Probáte, miráte en tu espejo y decidí!  

Una vez que tengas elegida tu "prenda base", empezá a mirar revistas, catálogos, gráficas,  webs, vidrieras. Todo sirve para inspirarte y empezar a definir tu estilo. 

Después, animáte a jugar. Mezclá prendas, colores, estampas y estilos. Sumá accesorios. Cortá con la rutina, sorprendé y sorprendéte con algo distinto o que esté de moda. La clave está en relajarse y divertirse con la ropa, las formas y las texturas. 


Disfrutá cada una de tus prendas, vas a ver que poco a poco lograrás encontrar tu propio estilo, uno tan único como vos!